Zonal 2000 Pampeano

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A la mañana, en la serie, Lotto empezó a sentir que tal vez no era su día cuando Liber de Dino lo enganchó en el final de la principal apenas largada la competencia. Otra vez a remarla, con la dirección destruida. El golpe de escena, de quien llegaba como líder del campeonato, fue grande porque Lotto abandonaba. Adelante, Rodrigo Giunchi ganaba el duelo con Gastón Martínez (que luego abandonaría) y se quedaba con el tramo parcial por delante de Albano Doroni y Lautaro Guardamagna.

En la segunda, el otro protagonista de la lucha por el torneo, Cristian Gariglio, terminaba tercero detrás de Matías Hernández.

Ya en la final Lotto, que reparó en tiempo récord con su equipo, salía con 11 puntos de ventaja respecto de Gariglio, su principal amenaza al título. Atrás, con menos chances, Gastón Martínez y Bobina Alcala.

Apenas se puso en marcha, la tarde se hizo noche para Lotto y el sueño pesadilla. Un neumático delantero lo obligaba a entrar a boxes a reparar y sentir cómo la chance de título quedaba un poco más lejos. O, en todo caso, se hacía más cuesta arriba.

En esta loca definición, de puntos altos y sobre todo picos de altísima emoción, Gariglio terminaba afuera, enroscado, en el curvón sur del circuito y eso alimentaba esperanzas de Martínez pero, en particular, de Lotto quien de nuevo estaba en carrera. La fe rodando en pista; el hombre forzando al límite insospechado cada acción y situación. Eso era el santarroseño y su gol, tan golpeado y herido, como valiente.

Con la situación de carrera actual planteada, a Lotto le alcanzaba para el campeonato. Mientras, adelante, Matías Hernández y Rodrigo Giunchi, con Acebal y Alcala prendidos, se prestaban el liderazgo de carrera y dejaban sembrada la semilla de eventuales duelos para el futuro de una categoría que no para de crecer. Enorme el talento del ex piloto de motocross, decidido a tener su lugar como protagonista central de aquí en adelante.

La carrera entraba en el tramo final pero a la obra le faltaban líneas por llenar. Porque Lotto volvía a sufrir con el neumático, en este caso el trasero izquierdo, y en un manejo épico, en las cinco vueltas finales, se mantuvo en pista con la posibilidad de que esa llanta le provoque un accidente.

Pero el destino tenía escrito este final de año de una de las mejores categorías del centro del país. Con el campeón 2019 ganando una muy bonita final, por delante de Giunchi, Alcala y Mariano Acebal, y con Lotto gritando vaya a saber qué dentro de ese habitáculo lleno de lágrimas contenidas.

Ni en los mejores escenarios se podía plantear un cierre semejante. Después de un año de silencios y de virus maliciosos que desembarcaron para hacer más difícil y más diferente casi todo. A excepción de algunos personajes con destino de celebridades domésticas como Lotto que supo cómo mantener ese rol de protagonista central que tan bien le queda.

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